Cuántas frigorías necesito: calcula el aire acondicionado por m²
Regla rápida de 100 frigorías por m², tabla por tamaño de habitación y los 5 factores que la corrigen: orientación, aislamiento, altura, cristal y ocupación.
Por Álvaro Reyes· Actualizado el (publicado el )
Para una vivienda con aislamiento normal necesitas unas 100 frigorías por metro cuadrado. Un salón de 30 m² pide un split de 3.000 frigorías (3,5 kW), y un dormitorio de 15 m² se cubre con 2.000 frigorías, que es la potencia mínima que se vende. A partir de ahí, cinco factores suben o bajan la cifra.
La regla rápida: 100 frigorías por m²
Multiplica los metros cuadrados de la estancia por 100 y tendrás las frigorías por hora que necesitas. Es una regla pensada para viviendas construidas después de 1980, con techos de 2,5 metros y sin grandes cristaleras. Si tu casa se sale de eso, corrige con la tabla siguiente.
| Superficie | Frigorías/h | Potencia (kW) | Potencia comercial habitual |
|---|---|---|---|
| Hasta 15 m² | 1.500 | 1,7 | 2.000 frig (2,0-2,3 kW) |
| 16-20 m² | 2.000 | 2,3 | 2.000-2.250 frig |
| 21-25 m² | 2.500 | 2,9 | 2.500 frig (2,6-3,0 kW) |
| 26-35 m² | 3.000 | 3,5 | 3.000 frig (3,5 kW) |
| 36-45 m² | 4.500 | 5,2 | 4.500 frig (5,0-5,3 kW) |
| 46-60 m² | 6.000 | 7,0 | 6.000 frig (6,8-7,1 kW) |
Los 5 factores que corrigen la regla
1. Orientación
Una estancia orientada al sur o al oeste recibe sol directo por la tarde, justo cuando más calor hace. Suma un 10-15 % a las frigorías. Al norte puedes restar un 10 %.
2. Aislamiento y año de construcción
Pisos anteriores a 1980, con muros sin cámara y ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico, necesitan un 15-20 % más. Viviendas posteriores a 2007 (Código Técnico de la Edificación) pueden bajar un 10 %.
3. Altura del techo
La regla asume 2,5 metros. Con techos de 3 metros o más, calcula por volumen: unas 40 frigorías por metro cúbico.
4. Superficie acristalada
Cada metro cuadrado de ventana al sol equivale a unos 3 m² de pared. Un salón con cristalera grande hacia el oeste puede necesitar un escalón más de potencia.
5. Personas y aparatos
Cada persona aporta unas 100 frigorías de calor; una cocina o una oficina con varios ordenadores, bastante más. Para un salón donde se reúnen 5 o 6 personas, súmalo.
Ejemplo real: salón de 28 m² en Zaragoza
Salón de 28 m², orientado al oeste, piso de 1995, techo de 2,6 m, cristalera de 4 m².
- Base: 28 × 100 = 2.800 frigorías.
- Orientación oeste: +12 % → 3.136.
- Cristalera grande: +10 % → 3.450.
Resultado: un split de 3.500 frigorías (4,0-4,2 kW) va justo; uno de 3.000 se quedará corto las tardes de julio. Modelos como el Daikin ATXF35E/ARXF35E cubren bien salones de hasta 40 m² sin cristalera grande; con esta orientación, mejor subir a la versión de 4,2 kW.
Qué pasa si te quedas corto o te pasas
- Corto: el equipo trabaja al máximo sin llegar a la temperatura, gasta más de lo que debería y la estancia nunca está confortable a las 18:00.
- Pasado: enfría de golpe, se para y arranca sin parar. Con inverter modula la potencia y el problema se reduce, pero un equipo de 6.000 frigorías en 20 m² sigue siendo mala idea: peor deshumidificación y más ruido.
Ante la duda entre dos potencias, elige la superior solo si hay orientación sur u oeste o mal aislamiento. Si no, la inferior.
Modelos mencionados
El split de la serie Siesta Pro Era de Daikin para salones grandes: A++ en frío, SEER 6,4 y 27 dB en modo silencioso. El Wi-Fi es un accesorio aparte, no viene incluido.
El split de la serie DW de Mitsubishi Electric para 30 m²: fiabilidad japonesa, 21 dB en modo silencioso y filtro purificador integrado. Wi-Fi opcional, no de serie.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas frigorías necesito para 20 m²?
Unas 2.000-2.250 frigorías/h. Un split de 2.000 frigorías (2,3 kW) es suficiente en un dormitorio de 20 m² con aislamiento normal; sube a 2.500 si da al sur o al oeste.
¿Cuántas frigorías necesito para 30 m²?
Alrededor de 3.000 frigorías/h (3,5 kW). Es la potencia más vendida en España porque cubre el salón típico de 25 a 35 m².
¿Es malo poner más frigorías de las necesarias?
Sí. Un equipo sobredimensionado enfría rápido, se para, y arranca de nuevo constantemente: gasta más, deshumidifica peor y se desgasta antes. Con inverter el efecto se suaviza, pero no desaparece.